domingo, 28 de marzo de 2010

DOLIENTE Y DE OCCIDENTE disfruta el VIII Encuentro de Pandas de Verdiales a beneficio de AMAEB


Organizado por la Federación de Pandas de Verdiales y por AMAEB, Asociación Malagueña de Espina Bífida, ayer sábado, día 27 de Marzo de 2010, en la Caseta Municipal de Los Prados, tuvo lugar, como lleva ocurriendo cada año y por octava vez, un encuentro de verdiales donde intervienen también algunos grupos folclóricos malagueños, encuentro que dura todo el día, desde las doce de la mañana hasta mucho rato después de haber traspuesto el sol por detrás de la Sierra de Mijas.

Ya estábamos deseosos los malagueños de un día como el de ayer, tras un invierno espléndido en lluvias y fríos, inusual en estos últimos tiempos. Qué bien nos acompañó el cielo claro y celeste, como si quisieran ayudar desde arriba al lucimiento y recreo que tuvo como protagonistas a un nutrido número de participantes venidos de los cuatro puntos cardinales de nuestra provincia.

Yo no sé bien qué es lo que se genera alrededor de La Fiesta pero el ambiente que se respira en cada acontecimiento del que es protagonista es el que tuviera una gran familia, cada cual con sus peculiaridades, con su personalidad, con su carácter, pero todos y cada uno de ellos formando parte del especialísimo mundo participativo y fiestero de los verdiales.

Ayer tuvimos un presentador, de lujo, mi buen amigo y compañero en la poesía y en el amor a los verdiales Alfonso Muñoz Mancera, presidente de la Peña Flamenca Rincón del Cante, en Las Castañetas. Y es que no puede ser mejor persona. Los cocineros de la fiesta no podían ser mejores y los platos que nos ofrecían no podían estar más buenos, desde una paella y unos callos excelentes, hasta una tarta de galletas y otra de tiramisú ¡pa chuparse los deos! Y los compañeros que había tras de la barra ¡olé! vaya gente más encantadora. Un derroche de cordialidad.

El gran recinto municipal “Manolo Moreno” de Los Prados se encontraba a tope. Allí estaban, como no podía ser de otra manera, mis grandes amigos María Ángeles Pérez y Agustín Jiménez, Salvador Padilla, Capitán, José Romero "El Sordo de Jotrón y Lomillas", Paqui Gutiérrez, Vicente "El Negocio" y Josefina, su mujer, Ana Belén Lozano, Marina Martín, José Gómez Santiago, presidente de la Federación de Verdiales y los compañeros de Radio Pinomar, que nunca fallan; tantos y tantos amigos, alcaldes de las pandas participantes, mujeres y hombres de La Fiesta.

Se hicieron dos rifas durante el transcurso del acto, dos alegrones que se llevaron Isabel "La Melliza del Túnel" y una señora que teníamos sentada en la mesa contigua a la nuestra, una mesa que compartimos con tres mujeres muy agradables que nos cedieron dos sillas, mesa donde montamos nuestra redacción improvisada.

El listado de participantes estuvo compuesto por la Panda de la Escuela CP Salvador Allende, Grupo de Baile “Los Coralitos” (3 y 4 años), Grupo “Los Jazmines” (8 a 11 años), Grupo “Las clavellinas” y Grupo “Azahar” (24 años en adelante), Coro Raíces de Campanillas, Panda Isabel Portillo, Panda/Escuela del Valle de Abdalajís, Panda de Parauta, Panda de Cútar, Panda 1a de los Montes, Grupo Folclórico Solera, de Alhaurín de la Torre, Panda San Lorenzo del Valle de Abdalajís, Coro Azahar de Campanillas, Panda Villanueva de la Concepción, Panda Raíces de Álora, Panda Juvenil de Álora, Panda Los Cafeteras, Panda de Teatinos, Panda El Capitán, Grupo Los Moles, Grupo Achicoria, Panda La Copla, Panda Raíces de Málaga.


La gran mayoría de componentes de nuestra verdialera familia quiso estar, un año más, pasando el día en Los Prados, colaborando con su presencia y su actuación en la ayuda a los afectados por espina bífida, una malformación congénita cuyo padecimiento afecta a alrededor de un cuatro por diez mil de la población española, un impedimento que, en la mayoría de casos, requiere de cuidados especiales, y en otros, la minoría, necesitan de internamiento en centros especializados donde recibir tratamiento y dedicación continua, ya que sufren discapacidad grave. Ayudar en esta causa es un deber, un acto de justicia y solidaridad al que se han sumado durante ocho años seguidos gran parte de nuestras pandas y grupos folclóricos a los que se sumará desde hoy la Asociación Cultural Literario-Flamenca "Calle del Agua" comprometiéndose para el próximo año a aportar un número de publicaciones, del que cederá los ingresos que se obtengan.


Tanto los participantes como los colaboradores de este evento actuaron y trabajaron sin ánimo de lucro a favor de los afectados de la asociación por lo que les damos las gracias doblemente.

Enhorabuena a los organizadores y esperamos desde Flamenco en Málaga, de todo corazón, que se hayan superado con creces las expectativas de la recaudación y se haya recogido ingresos tal como se ha batido el record en fraternidad, alegría y compañerismo. De lo que no cabe duda es de que en Málaga y su provincia batimos todos los records de buen corazón. ¡Viva la generosidad y arriba la Fiesta!

Todo lo acontecido ayer es digno de destacar pero si hubiera de inclinarme por algo en concreto sería en resaltar la juventud existente en la Fiesta de Verdiales, que hoy se cuenta por mayoría, por lo que el futuro está más que asegurado, y resaltar la presencia de algunos jóvenes afectados de espina bífida, disfrutando y compartiendo el acto. Una alegría contar con tan extraordinaria juventud. Mucha suerte y larga vida a todos ellos. Cariñosamente, Mariví Verdú.


Si alguien que lea estas páginas se siente solidario con la causa que ayer nos convocó, doy los datos de la persona responsable de la AMAEB. Pueden ponerse en contacto con Francisca Muñoz Escobar, Paqui Muñoz, y les facilitará el número de cuenta para ayudas o las formas de encauzar su colaboración.


Presidente: Dª. FRANCISCA MUÑOZ ESCOBAR
Teléfono: 952255854 Fax: 952258304

miércoles, 24 de marzo de 2010

DOLIENTE Y DE OCCIDENTE EN CUARESMA

Queda muy poco para que comience la Semana Santa. Por estos días solía quitarme de en medio y así he hecho siempre que el tiempo y el trabajo me lo ha permitido. Unas veces para aislarme y meditar sobre la vida y la muerte lejos de mi tierra –donde mejor se ven las cosas-, otras, simplemente, para observar la naturaleza, ese don que Dios nos ha dado, tan inconsciente como cruel, tan bello y prodigioso, tan salvaje, adonde creemos ser los reyes sin saber que sólo somos una raza perdida. Y me iba porque ya he visto, uno a uno, todos los tronos malagueños, ya fueron admirados y absorbidos en esencia por mi alma, tan llena de dudas como de amor, tan sencilla y utópica que siempre espera de la raza humana solidaridad y paz.

No quisiera que nadie pensara que soy una malagueña ingrata ni falta de convicciones y mucho menos que no sé apreciar la flor de imaginería que pasea por nuestras calles, tanto en Málaga como en el resto de sus pueblos. Creo que mi amor a Málaga no necesita otras manifestaciones que las que hago entregándole mi tiempo y dirigiendo a ella siempre mis ojos y mi corazón. Vivo en Alhaurín de la Torre y no podría hacerlo sin amarlo. Podría haber optado por vivir en cualquier otro sitio pero estar aquí es una decisión tomada para la vida que implica el lugar dónde se quiere morir también. Es difícil decidir, por tanto, de qué color pondría mi manto en estos días. Amo Alhaurín de la Torre entero y profundamente, por lo que mi color sería el del hábito de la Virgen del Carmen, o sea, una mezcla de verde y morado a partes iguales. Pero no llevo hábito alguno, bueno, sí, tengo el de pensar y escribir lo que pienso y el de encomendarme a Dios cuando las cosas se me escapan de la mano.

Por eso, yo, que creo firmemente que la doctrina de Jesucristo, su santa ideología y su ejemplo de vida, es norma válida para el buen funcionamiento del mundo, en estos días que se acercan, tan especiales para los cristianos, quiero retirarme del bullicio, de cualquier ruido que impida mi dosis necesaria de silencio. Y si acaso he de hacer algo, aparte de escribir, es recordar la palabra del Cristo, que no hay nada mejor que haya salido de la boca de un hombre. Una palabra que sigue vigente porque fueron pronunciadas desde la infinita sabiduría, y si no recuerden en lo que condensó su discurso: Ama al prójimo como a ti mismo… ¡qué locura!

Ocurre que a muchos no le interesa para sus intereses… ¡qué utopía, ser todos iguales! Por eso me retiro y dejo que cada cual siga su vida como pueda, disfrútela cada uno a su antojo, unos vistiéndose de nazareno, otros, llevando a hombros nuestras imágenes; disfruten las mantillas, los penitentes, los militares desfilando; haya exaltaciones y pregones por doquier, redoblen los tambores… pero que nadie interrumpa mi oración en el huerto que en mi sangre mando yo mientras quiera mi Padre.

Desde El Garitón, en un miércoles ventoso y gris, como habría de esperar que fuera de marzo, entresacando poemas del libro “De Dios y de su falta” para decirlos en voz alta esta tarde como si de una confesión pública se tratase, Mariví Verdú.

*Les esperamos hoy miércoles, 24 de Marzo, a las siete y media de la tarde, en la Sala de video del Centro Cultural de Alhaurín de la Torre. Hablaremos del tema.

lunes, 8 de marzo de 2010

DOLIENTE Y DE OCCIDENTE EN: DEME UN CORTE DE TRES GUSTOS.

Amanece hoy con tres colores en el cielo: gris, celeste y rosa. Predomina el gris, un gris denso, cargado de agua –que no sé de dónde sale tanta agua-, en el centro hay un cacho celeste, lejano y claro, resplandeciente, que pareciera ser un lugar inalcanzable, y encima, a la derecha, un golpe de rosas, un algodón de azúcar que no es más que una nube -del indefinible color de las nubes- iluminada

Mientras va aclarándose por momentos volviéndose blanca espuma, va surgiendo por la mar una inmensa llamarada color venilla de naranja y de pronto, por arte de su magia, los verdes nacientes de la lluvia -en escala de miles- brillan de golpe, del amarillo al azul, hasta la saturación y el cielo queda claro, con su paisaje cierto, caprichoso y constante. Alhaurín de la Torre me parece más bello por día que este milagro de la luz sucede. Lo observo cada mañana, no falto a esta cita, ni faltaré hasta el mismo día de mi muerte. Aunque los ojos no me respondieran, lo recordaría, lo inventaría y, si por un mal caso perdiera la memoria, que algún alma caritativa me lea este pasaje.

Si este paisaje que me sustrae tuviera que ver con la política, si los tres colores se los adjudicara alguno de los que creen brillar porque mandan y tienen representación en la historia ¿de qué papel? , que a nadie le quepa la menor duda de que, al salir el sol –que no lo hace para determinados colores sino para el cielo y la tierra y todo lo que en ella vive- sólo quedarían bajo él, señores y dueños de todo, el pueblo soberano, ese que tiene en sus manos tantas cosas; la madre naturaleza, contra la que el pueblo ni nadie puede, y la inteligencia –o su falta- de los seres humanos, la que le es propia a los hombres y mujeres que comparten esta tierra finita, humanos que supieron vencer el miedo y necesitaron a Dios para hacerlo, aquellos de las manos fuertes, de los animales domados, de las pieles y el fuego, que dicen ser los mismos que estos otros que todo lo sacan del supermercado y creen que la tierra es de chicle, que amasa fortuna para dejarla aquí, pléyade de inmortales, de devoradores, de hipócritas que, viendo la muerte de los cercanos a dos palmos del plato de comida, siguen tragando…la misma humanidad que agoniza y sufre y se vuelve loca, la misma que llora y clama justicia mientras su voz se diluye como la nube rosa, o tal vez quede resonando como el cielo celeste, el más lejano, el que está en contacto permanente con las estrellas y acorde con el cosmos.

Me gusta ver amanecer de nuevo…

Desde El Garitón, con la tierra repleta de lombrices y la yerbabuena naciente, la misma que creía seca, Mariví Verdú