domingo, 30 de octubre de 2011

DOLIENTE Y DE OCCIDENTE COMO PACO DE LUCÍA: ENTRE DOS AGUAS

Por más que me propongo ser optimista, me faltan argumentos. Y mira que procuro siempre ver la vida desde la perspectiva del milagro, del don, del presente (en sus acepciones de estar en presencia de, de concurrir en el mismo sitio o de obsequio -porque la vida es un regalo- que no en su significado referido al tiempo. El presente es un desastre).

Más allá de cuestiones metafísicas, analizar el momento que vivimos me parece, más que un examen individual, una confesión universal. La problemática actual va mucho más allá de la voluntad divina, que parece haber sido la última palabra siempre, es el tratado de últimas voluntades de unos seres humanos que han pensado que su existencia era el no va más. Estos tenían por refrán  preferido aquel de “el que venga detrás, que arree”. Y lo que ha pasado es que hemos cargado  mucho al mulo. Hoy, entre los santeros de la eterna juventud y la esperanza de vida que ha subido -o el índice de mortalidad, que ha bajado-, somos demasiados para todo y pocos para cualquier cosa: muchísimos coge-alúas, muchísimos psicólogos y pedagogos y gogós y gagás. Somos muchímos zapateros y ninguno remendón, muchímos instructores de tiempo libre (con diploma) y muchos universitarios que acabarán por sacarse el diploma de monitor de tiempo libre para que el paro sea ilustrado. Y muchos orates sueltos, tal como registré en estos tangos del Piyayo que les adelanto de mi próximo libro: “Cantos y silencios flamencos”.

Que están todos en la calle,
que allí no queda ninguno,
que s’ha convertío la calle
en la Sala 21.

Sin embargo, somos pocos los que estaríamos dispuestos al sacrificio, a cualquier forma de sacrificio, a cualquier forma de redención. 

Esto está lleno de insaciables. Hemos partido el mundo en tajaditas y los de arriba nos estamos papeando más trozos de los que nos corresponden. Pronto, el ciego cogerá la vara y nos meterá en la cabeza por habernos comido el racimo de dos en dos y de tres en tres, pensando que no nos ven. (Recomiendo leer el Lazarillo de Tormes).

Y, entre que hemos convertido la vida en una simple cuestión material y hemos sacrificado el alma en el trayecto, entre que hemos malgastado los dones del mundo y ya no podemos con él, pronto dejará de andar. Por mucho que arreemos al mulo.

¡Y aluego...los dos incordios tan feos que nos van a meter a las horas de la comida en la caja tonta por cuatro años! Dios nos coja de lao. De frente duele muncho.

Desde El Garitón, con pijama dominical, Mariví Verdú.

sábado, 22 de octubre de 2011

DOLIENTE Y DE OCCIDENTE EN LA LLUVIA Y LA ESPERANZA

Hoy ha amanecido bajo un gris aguado. Un cielo de tormenta cumplía la esperada promesa de la lluvia. Podríamos decir que hoy es el primer día del otoño. La masa de nubes ha desembocado en aguacero necesario. Algunos rayos, llenando el paisaje de lumbraradas, y los mismos estruendos casi a compás -lo que dice que la tormenta estaba encima- nos han dejado un bisel de cristal en el paisaje: los verdes, verdísimos; las calles limpias, la tierra empapada, una tierra que estaba a punto de morir de sed; los olivos, agradecidos, redondean las esperadas aceitunas. Y yo he salido a mojarme, a recibir el caliz de agua que nos devuelve el milagro de la vida.

Ayer tuve el placer de recibir y compartir, clausurando la programación del segundo Salón de Otoño de las Bellas Artes, protagonismo con una poeta afincada en el pueblo desde hace muchos años, Josette Lèmery. Una mujer luchadora, una artista delicada que nos deleitó con sus versos. Hicimos al alimón un recital del que me siento satisfecha. Poemas y vivencias en un diálogo tremendamente sincero con los amigos presentes, pusieron un broche de lágrimas y risas al acto. Porque...cuando las almas hablan, sólo el silencio es nuestro aliado, la verdad y el corazón.

Hemos dado por concluído un capítulo cultural de Alhaurín de la Torre que sentará precedentes ya que hemos cobijado todas las ramas de las Bellas Artes en torno a nuestra exposición. Y todo bajo la grata sombra de Julián Sesmero, un ser extraordinario. En las semanas siguientes toca hacer balance del éxito y de las carencias de este evento. Hoy es absurdo porque hay que descansar y disfrutar del deber cumplido. Porque el que vino sabe lo que allí hemos hecho: lo imposible. ¿Quejas?...ninguna. Los funcionarios de Cultura, inmejorables; los socios de Pincel y Barro, compañeros donde los haya; el público asistente, amantes del arte en todas sus manifestaciones;  los medios de comunicación, casi todos nos han recogido en sus noticias; los políticos -y no todos-, como siempre, vinieron el primer día. Y los que no han asistido... se lo han perdido. Los que hemos estado cada día sabemos lo que allí ha pasado y en parte lo hemos recogido en nuestro blog http//pincelybarro04.blogspot.com para que el resto del mundo lo lea, lo vea, lo escuche y lo disfrute.

Hoy tocaba escribir. Tal vez este otoño sea mi otoño. Es el primero en el que la vida reaparece en la mía como un dulce milagro, como una promesa, en la generosidad del amor más puro: es el otoño en el que seré madre y abuela. Ya lo soy. Y es a este ser preciso y precioso que me derrama en  ternura a quien dedico mi trabajo. Porque la vida está llena de sorpresas, de dolores y de alegrías, pero qué placer sentir cómo transcurre a tu lado, cómo te marca la sonrisa o te unge el alma con sus lágrimas.  Por esto y porque ya es hora- saldrán a la luz dos libros: un poemario titulado “De Dios y de su falta” y un cancionero que, bajo el título “Cantes y silencios flamencos” recogerá una antología de mis letras flamencas.

Hoy, gracias a Dios y a una criatura tierna que me enseña su rostro bondadoso, gracias a la lluvia caída y al deber cumplido, me siento llena de esperanza. Bendito sea el otoño.

Desde El Garitón con una fuente limpia y un corazón desnudo, Mariví Verdú.

domingo, 16 de octubre de 2011

DOLIENTE Y DE OCCIDENTE, SOBRE EL TIEMPO Y EL ARREPENTIMIENTO

A mis amigos Pilar Bugella, Encarna Lara y Juan Miguel González del Pino



Hace ya mucho tiempo que mi lectura va siendo dirijida. Tener amigos intelectuales tiene eso, que me dejo llevar de sus sabios consejos y voy a tiro fijo hacia el objetivo que es a la vez el dardo que partirá mi alma o me procovará el viejo síndrome de Stendal, que más que enfermedad considero un don estigmatizado.
Mi deseo de búsqueda de sentimientos parejos a mi dolor me hace encontrar a los que, como yo, andan errantes en la palabra sobre este anticipo de la ida que es la existencia, ínfima, corta como un cuchillo.

Eso ha sucedido con este nuevo libro de Juan Miguel González titulado Visión de la piedad. Tener entre las manos su visión poética de la piedad que todo ser humano -animado, claro-, siente ante la belleza y el alma del próximo, sea Dios, animal o cosa, es algo que a uno le sucede, o sea, un hecho trascendente. Su lectura tiene todos los bellos componentes para desencadenar al alma de su prisión diaria y dejarla desnuda y retozando sobre un campo de lirios.

Gozar la intuición poética de Pilar Bugella, su alma disgregada, apacible, candorosa y tierna, es reconocerla y amarla en cada uno de sus poemas, ya sean dirijidos a los que no están o abriendo su corazón al sacrificio de sta vida. Su palabra es un rayo de lucidez que traspasa, en plan láser, a todo el que encuentra, porque ella nos encuentra, sabe perfectamente cual es la herida abierta, corte o llaga profunda, arañazo o escara, pinchazo jondo o superficial, y es ahí donde inocula su delirio dándonos tanto qué pensar como pan para vivir.

Ambos, rotos siempre, traspasados por miles de hojas afiladas, cargando el dolor de todos los cristos y aún buscando el sentido del ser como el máximo objetivo de la existencia, nos rebelan su dolor en la forma más expresiva del canto, del absurdo, del poema, y en ellos me consuelo.

Encarna Lara, desde la pureza transparente de La Aceña -aún podemos perfumarnos de mastranto, del dulzor del agua del río-, nos regala la roja manzana de su infancia, cuando comenzó a perfilar los silencios, a darles forma, música y latido, trayendo el sol en sus manos. Desde sus páramos prohibidos, desde su raíz telúrica y flamenca, desde la otra orilla de un Genil sin retorno, todo lo que ella es va en sus poemas y así la tomo, la abrazo, la siento, la disfruto.

El desgarro que producen las palabras de este trío de elegidos me llena de placer y me otorga la sensación de brotarme, de florecerme, de ser no más que flor y estiércol, por eso me apasionan. Me fascina la respetuosa familiaridad con Dios, lo íntimamente que hablan con la muerte, es decir, con la vida plena. Un vacío del lleno que no asusta. No hay más detrás de sus palabras que el dolor infinito del poeta. Y su nada.

Una de las cosas que me hacen estar gozosa en esta vida es haberlos conocido.

Cariñosamente, Mariví Verdú

viernes, 7 de octubre de 2011

DOLIENTE Y DE OCCIDENTE EN UN BALANCE POSITIVO


El II Salón de Otoño de las Bellas Artes, que es así como queremos que se denomine de ahora en adelante, organizado por Pincel y Barro con la colaboración del Excmo. Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre, ha tenido el privilegio de convocar a diecisiete artistas consagrados junto a doce artistas asociados dando una muestra de excelente valor artístico y consiguiendo, entre otros objetivos, regresar al mundo de las exposiciones a dos de los más notables artistas malagueños: el pintor Antonio Ayuso y el escultor Antonio Arjona. A la inauguración, el pasdo 7 de Octubre, acudeiron más de doscientas personas y asistieron la gran mayoría de los autores. Todo un éxito.
Ese día pudimos disfrutar de los magníficos poetas Juan Miguel González del Pino y Pilar Bugella Traver, de voz pequeña y grande a la vez, y el viernes próximo, día 14, contaremos con Encarna Lara, autora de un libro tan sumamente bello como Perfil de silencio y de otras maravillas.

Traer Poesía es más que explicable dado que la asociación que me honro en dirijir se llama exactamente Amigos de las Bellas Artes “Pincel y Barro 04” y qué artes más bellas que la Poesía y la Musica, parte fundamental también de este evento, habiendo disfrutado ayer la actuación de Vicky Gálvez y Jorge Tineo con sus bellísimos boleros y quedando aún por disfrutar el jueves 13, la actuación de Joaquín Cabello e Ildefonso Muñoz con "Flamenco de la Edad de Oro" y la próxima semana, siempre a las 19,30 horas, un elenco de alumnos de la Escuela Municipal de Música "Miguel Ángel Huesca Mariscal" que acogeremos con los brazos abiertos y agradecemos a su director, Pablo García Vega. Despediremos el evento el día 21 con un recital al alimón con Josette, con sus versos y los míos.

Aún es pronto de hacer balance de este II Salón de Otoño de las Bellas Artes, son sólo tres días los que han transcurrido, pero debo decir que es positivo. Ha sido un acierto y un honor dedicarlo a la figura de nuestro querido Julián Sesmero, una satisfacción la visita de su familia y un consuelo mutuo el calor demostrado por Fela Carrasco, esposa -me niego a decir viuda- del escritor homenajeado. Julián se merece mucho más.
En breve daremos los pasos necesarios para que el reconocimiento de su legado literario sea público y quede constancia de ello pidiendo que una calle en Málaga capital lleve su nombre y, si fuera posible, en el pueblo que, tanto él como otros malagueños y foráneos, entre los que podemos contar a muchos artistas, escogimos por voluntad para vivir el resto de nuestras vidas.

De asistencia de público tras su inauguración y hasta el momento no podemos quejarnos, ya que se han conseguido algunos obejtivos: cuatro nuevos socios, entre los que contamos a Rosanna Tomasi, pintora italiana invitada a la muestra, la visita de alumnos de Encina Laura y CEIP Algazara, de Retamar; de escritores y pintores de Alhaurín de la Torre, dando buena prueba del respeto que en nuestro pueblo existe por el arte y de algunos socios incondicionales que van cada día para ayudar a los compañeros que quedan guardando las obras.

Sólo ME queda invitarles a que visiten la muestra. Tanto arte unido bien lo merece. Estamos todo el día, de 10 a 13,30 y de 17 a 20,30 horas. Es un palcer recibirles y será un grato recuerdo para el visitante, ténganlo por seguro.

No olviden que de 19,30 a 20 horas tenemos actuaciones en directo cada día.

Cariñosamente, Mariví Verdú