sábado, 31 de diciembre de 2011

NO ES MÍO PERO HAY QUE LEERLO. SE TITULA "LA TIENDA DEL CIELO"

Cierto día, alguien entró a un singular local que se llamaba "La Tienda del Cielo". Al entrar vió con gran asombro que aquel lugar era atendido por ángeles y que en los anaqueles se encontraban expuestos unos elegantes recipientes de cristal.

Entonces aquella persona se acercó a los recipientes y pudo ver en ellos las etiquetas de lo que contenían, y así leyó con asombro: Misericordia, Paz, Sabiduría, Paciencia, Fortaleza, en fin, una larga lista de productos de este tipo. Y así, de esta forma, aquella persona comprendió que lo que vendía aquella tienda no eran bienes materiales, sino más bien cualidades, virtudes y dones espirituales.

El visitante prosiguió su recorrido y después de pensar un poco, hizo un inventario de lo que consideró eran sus propias virtudes y de esta forma descubrió sus carencias.

 
Se dio cuenta que estas últimas eran muchas y aprovechando que estaba ahí procedió a hacer su pedido; decidió llevar "Oración" -pues hacia tiempo la suya era muy pobre-, llevaría también "Humildad" -que ya desde ese momento, estaba haciendo su efecto-, agregó a su pedido un poco de "Caridad" y por último llevaría "Consejo", aunque al final recapacitó y lo cambió por "Prudencia".

Finalmente, nuestro personaje se dirige a la caja con la intención de pagar su compra, y nuestra historia, en esta ocasión tendrá dos finales.

  
El primer final dice así:


Al llegar a la caja, nuestro personaje le pregunta al ángel que la atiende: "Todo esto es lo que me hace falta, ¿cuánto tengo que pagar?", y el ángel, dirigiéndole una tierna mirada, le responde: "No es nada, todo esto que lleva ya está pagado; al morir en la cruz, Jesús mismo lo ha pagado por ti". 


El segundo, no menos bello además de ilustrativo, es: 


Al llegar a la caja, nuestro personaje le dice al ángel que la atiende: "Esto es lo que voy a llevar, todo esto es lo que me hace falta". El ángel recibe la hoja de pedido en la que nuestro personaje ha anotado lo que llevará y disculpándose, va a surtir lo que en ella se ha enlistado. 


Momentos después, el ángel regresa con un diminuto paquete que coloca sobre el mostrador. Nuestro personaje sorprendido le pregunta: "¿Eso es todo? Pero si he pedido varias cosas, algunas de ellas bastante importantes, yo imaginaba que me llevaría un gran paquete". A lo que el ángel, dirigiéndole una tierna mirada, le responde: "Efectivamente, en este pequeño paquete se encuentra todo lo que ha pedido, lo que sucede es que aquí todos los dones se dan en semilla, se colocan en el corazón y con el tiempo, después de regarlos y cultivarlos es cuando darán su fruto".
¿Con cúal te quedas? Esperamos vuestros comentarios.

Las fotos son mías, realizadas en pueblecitos de Salamanca algunas y la figura es del Belén de croché de mi madre, una artista, una persona única que echo cada día más de menos.

Maravilloso artículo copiado del blog

jueves, 29 de diciembre de 2011

DOLIENTE Y DE OCCIDENTE EN EXAMEN DE CONCIENCIA VS ANÁLISIS DE ORINA

 A cuatro días de que se marche para siempre 2011, la conciencia, ese microchip que tanto hubieran dado los orientales por comercializar, los soviéticos por controlar y los americanos por dirigir, comienza a hacernos el balance espiritual del año y a ponernos las pilas para ajustar las cuentas y apretar las tuercas que en 2012 necesita  nuestro chasis, catedral del alma para unos, saco de penas, para otros; único armario de todos donde guardar hígado y corazón y otros órganos útiles -o efectos de casquería, que así se les llamaba antiguamente a vísceras y mondongos-.

El examen de conciencia nos llega inmediatamente después de la analítica, cuando la cosa no tiene arreglo. Pero es que el pobre ser humano, tan dependiente siempre de cuidados y afectos, de sustancias y dopajes, de ternuras y de perdones, no se sabe el guión. Siempre improvisa, todo lo improvisa, desde el hecho de amar hasta el de las cientos de muertes espirituales que llevan a la muerte verdadera, todo carece de guión, de antecedente alguno. Estrena cada día con la misma ignorancia del primer día de su vida pero con el lastre de las equivocaciones y recuerdos constantes de las cicatrices que el tiempo deja. Y de la Historia, que parece no servir para nada.

El balance de cada año es inevitable. Es humano. El hombre trae como meta la superación, estoy segura, por eso se busca siempre a sí mismo, para dar con la careta que es su propia cara, con la actuación que es su propio argumento, con la verdad de Dios, esa búsqueda en la que el alma se afana desde que nos hacemos la primera pregunta, desde que observamos con conciencia el primer amanecer. Dios es un dilema humano, la única duda que todos tenemos, la única existencia a la que todos recurrimos alguna vez, muchas veces, y por la que el hombre se vuelve, más que santo, loco. Es su búsqueda la más abstracta de las disyuntivas del ser, la más antigua, la que deja abiertas las puertas de la fe y la esperanza. Su negativa nos devuelve al llanto sin consuelo, a la condición del perdido, al desasosiego del condenado. Dios es necesario para el humano, es humano. Como humano es llorar las faltas que tenemos, nuestros ausentes en la mesa de Navidad, nuestras amargas uvas de los racimos de San Silvestre.

Tengamos piedad de nosotros mismos. Seamos tan exigentes con nosotros como con los demás y tan tolerantes. Intentemos cuidar la única oportunidad que se nos da y la baza que 2012 trae bajo la manga: la vida. Y procuremos mirar por nosotros como por nuestro entorno. Si todos barriéramos nuestro trocito de puerta, como antiguamente, nuestras calles resplandecerían; si cada uno se cuidara del vecino más cercano, todos estaríamos cuidados; si cada cual fuera justo consigo y con los demás, no necesitaríamos juzgados; si todos amáramos, la tierra sería el reino del amor. Pues eso, que 2012 sea el reino del amor, el calco del perdido paraíso.

Cariñosamente, Mariví Verdú.

*A mi mejor amiga, Pilar Bugella, que está en el hospital, en la seguridad de que pronto estará escribiendo los poemas más hermosos y seguiremos hablando de Dios y de su falta.

sábado, 24 de diciembre de 2011

MAYTINES DEL NACIMIENTO

Por fin ha visto la luz el libro Maytines del Nacimiento, libro de villancicos escritos por Pilar Bugella, Juan Miguel González y Mariví Verdú. Estuvieron presentes Manuel Salinas, autor del epílogo, y Laure Quesada, autor del prólogo.

LO SABEN LOS PAJARILLOS, de Pilar Bugella

Estaban los pájaros dormidos
en la desnuda enramada:
nadie les dijo que, en el portalico,
Niño Dios nacía.
Por eso la ausencia de sus cantos
en la noche aquella,
el revoloteo inquieto de por la mañana.
—¡Ya vino, ya vino!, dijo un piar en grito.
Y un concierto ad libitum
trajo su certeza:
gargantas y picos sonoros
que a Dios bendecían.

DE PRONTO EMPEZÓ A NEVAR, de Juan Miguel González del Pino

Calló el lobo y la perdiz,
río y barrancas callaron,
por ver de escuchar al Niño
llorar, cuando lo alumbraron.

De sus enaguas cortó
—sólo una enagua tenía—
pañales con que abrigó
al Dios que allí se arrecía
siendo la luna y el sol.

Callaron perros y fuente,
las ramas del olivar,
y el silencio de repente,
y despacio, dulcemente,
de pronto empezó a nevar.

Ganador del 1er Premio de Villancicos por Cantes de Málaga.
Año 1997. (Rondeñas)

CON TODO PUEDE EL AMOR,
de Mariví Verdú

Con todo puede el amor:
pudo con la noche fría
el sol, que en la nieve ardía;
pudo con nuestro temor
a la muerte el redentor,
y pudo una virgen pura,
alumbrar a la criatura
que nos trajo la esperanza;
que el amor todo lo alcanza,
todo lo limpia y lo cura.

viernes, 23 de diciembre de 2011

DOLIENTE Y DE OCCIDENTE EN DÍAS DE ESTRENO

Acaba de entrar el invierno. No llevamos ni veinticuatro horas desde que entró por oriente el sol que no acaba de enterarse de que tiene que hacer frío y llover. Ahí estaba ayer, radiante como una perla de oro. Cuatro horas más tarde salió el gordo de la lotería de Navidad y tocó en Huesca. Allí, que hace frío. A todo el que le tocó le habrá venido muy bien, como es de recibo. Yo me moriré, como mi padre, sin experimentar lo que es un premio de azar cualquiera. Pero no me quejo, me hice una analítica hace dos semanas y parece que me funciona el cuerpo todavía. El alma lo está haciendo a las mil maravillas y con eso ya tengo uno de los premios más difíciles de obtener: el que contiene la vida y el pensamiento. Gracias, Gran Lotero.


También acabamos de estrenar gobierno en España. A mí me ha gustado que esté Gallardón, le tengo un especial cariño a ese señor. Le he visto muchas veces con lágrimas en los ojos, algo que me enternece siempre porque las lágrimas son la señal de que el alma está en su armario y el que tiene eso tiene conciencia. Mucha suerte a estos nuevos ministros porque a los pobres les va a a hacer falta con la herencia que les han dejado y con el país más desmembrado que nunca lo estuvo. A ver si ponen algunas cosas en su sitio, muchas nunca debieron haberse cambiado de donde estaban. Porque tenían que haber arreglado lo que estaba mal y no toquetear lo que funcionaba. Suerte a Rajoy. A ver si le dejan hacer lo que debe, que ya está bien de estado del malestar.


Mañana es Navidad. Una fecha más del calendario aunque tocada por la fe de la venida de Dios a la tierra encarnado en un niño chiquito que parió María, una virgen que casó con el casto José hace más de dos mil años. Y antes de lo que dura el acto de santiguarse, estaremos en nochevieja. Un año más que tenemos encima y un año menos en la cuenta del tiempo. Así ha sido y será para todos los seres de la tierra. Pero los años vividos empiezan a tener su peso específico y empezamos a llevarlos como se lleva un traje nuevo, con alegría y satisfacción, con una dosis de calma y conocimiento que ya la hubiera querido yo en mis años mozos: más me hubiera valido el traje. El paso del tiempo nos hacen más compresivos, más generosos, por lo menos a mí y a los que son mis amigos más cercanos; nos hacen más buenos, en una palabra. Aunque yo opino que cada época tiene su tiempode disfrute y que cadauno disfruta con lo que le gusta. Yo hoy lo hago escribendo estos versos para desearles a todos los seguidores de Diario La Torre una feliz Navidad y un prósperero 2012.


Cariñosamente, desde un Garitón donde confirma su pacto de amor y belleza la Schlumbergera truncata, mi cactus de acción de gracias, mi Santa Teresita, todo lleno de flores rojas, como mi corazón.

Pastor que el alma me diste,
Pastorcillo dulce y tierno
que aquella noche de invierno,
entre la paja naciste.
¿Por qué a este mundo viniste,
si tu sufrir conocías?
Ay, dolor de mi Mesías
dolor de Dios hecho hombre.
Bendito sea tu nombre,
Niño de las penas mías.


 Mariví Verdú.

MAYTINES DEL NACIMIENTO

El pasado martes, día 20 de Diciembre, a las 20,30 horas, en el Centro Cultural “Vicente Aleixandre”, tuvo lugar  la presentación del libro de villancicos “Maytines del Nacimiento”, libro que inaugura la Colección Poética “Calle del Agua” dirigida por Mariví Verdú. Son villancicos novedosos escritos por los poetas Pilar Bugella Traver, Juan Miguel González del Pino y de la propia Mariví Verdú. El prólogo es de otro poeta: Laure Quesada. El bellísimo epílogo del profesor Manuel Salinas. Para las ilustraciones han contado también con artistas de renombre: Antonio Hidalgo Ayuso, Ángel y Pachi Idígoras.

Contó con la presencia de la concejala de Cultura Isabel Durán y de todos los colaboradores. Algunos familiares y amigos íntimos pusieron el toque de calor y de aplausos al acto.


Para poner broche de oro al espectáculo, se contó con la actuación en directo de "Las Malagueñas", flamencas sin par, duo formado por Loli París y Carmen Fernández Parra “La Terremoto” que fueron acompañadas a la guitarra por Pepe Amaya.

Una excelente actuación que fue muy aplaudida.

Para que puedan leer algunas letrillas, he aquí 
unos versos de cada uno de los autores:


Campanita, no suenes,
que está dormido,
el amor en su cuna,
recién nacido.  (Pilar Bugella Traver)

Blanco el puente de piedra,
blanco el molino,
senderillos de nieve,
nevados pinos.

¡Parió María!,
repite el eco en toda
la serranía.        (J.M. González)


En una saca de lana
puso la Virgen su hatillo.
¡Ay, la camisilla tierna!
¡Ay, los blancos pañalillos!  (Mariví Verdú)


“Maytines del Nacimiento” se presenta hoy viernes, 23 de Diciembre, a las 19,30 horas, en el Ateneo de Málaga. Plaza de la Constitución.

Un libro que hará las delicias de pequeños y mayores. Un excelente regalo de Reyes.

domingo, 4 de diciembre de 2011

DOLIENTE Y DE OCCIDENTE REFLEXIONA SOBRE EL DORADO DE LAS HOJAS

Es otoño tardío. Sólo tres semanas mal contadas y aparecerá el invierno con su cara helada y su música nostágica. Regresan las fiestas navideñas y cada cual, con su bagaje de creencias o de olvidos, intentará vivirlas a tope. El hecho religioso ha perdido para la mayoría el significado y hay quien nunca se lo encontró. Haber vivido de niña aquellas pastorales y cantar en el coro de la iglesia la Misa del Gallo ayuda, al menos, a tenerle cariño. Negar cualquier manifestación religiosa paraece ser hoy lo que impera pero me gusta vivir la ilusión de creer en un Dios bondadoso que aparecerá cualquier día, tal y como lo hiciera en Belén hace ya 2011 años -chispa más o menos-, desnudito y en un pajar. Totalmente humano.

Pronto los hogares se llenarán de cosas nuevas, de árboles interiores y bolitas de espejo y purpurina. La gente que no se considera gente entre las gentes pondrá los árboles de diseño con todos sus adornos  conjuntados y sus nacimientos con alas de escayola y figuras carísimas. Pero habrá otros muchos seres humanos que, como yo, saquen las figuras de la abuela, algunas desconchadas, y les haga sitio en un hueco del mueble de la salita para tener su portalillo al lado que, quieras o no, da mucho calorcito.  Habrá quienes no tengan en cuenta nada de esto y se dediquen a cargar licores en los carros del supermercado para amanecer ebrio cada día de esas fiestas que se celebran por un tema cristiano, porque no es sólo para la gente que cree en el portalillo.

Mientras, las hojas ruedan por las calles vestidas de oro, las cumbres de las sierras se cuajan de blanco y los madroños se llenan de sangre. Y las amas de casa,  y los amos, a los que les gusta -poco o mucho- la cocina, llenarán de aroma sus hogares, aromas de clavo y matalahuva, de vino blanco y laurel. Días en los que se mecharán muchos canutos y se harán muchas salsas nuevas. Y procurarán meterse en las doradas burbujitas del champán para no pensar en lo que duele saber a qué huele la casa del prójimo.

Para no olvidarse de que la mesa quede perfecta, unos comprarán manteles de papel, otros sacarán, con desencanto, las mantelerías de sus madres o abuelas que, como no lavaron bien el pasado año, aparecen con rodales amarillos.  Otros los estrenarán. Y santas pascuas.

Viva el oro y los dorados otoños. Vivan las aproximaciones, en particular las de la lotería.

*Mientras, un puñado de poetas, por aquello de “cada loco con su tema”, han sacado un libro de villancicos que se titula Maytines del Nacimiento.  Y se presenta el próximo día 20 en el Centro Cultural “Vicente Aleixandre”. Yo soy una del puñado. Porque cantar apacienta el corazón.

Desde El Garitón, sobre un tapiz de verde y florecillas blanquísimas,
Mariví Verdú